Lunes 24 de Junio de 2024

Hoy es Lunes 24 de Junio de 2024 y son las 16:38 -

POLITICA

23 de octubre de 2023

Diputados: los libertarios ganan 36 bancas, JxC pierde 23 y el PJ pierde 11

La Cámara de Diputados que alumbrará a partir del 10 de diciembre próximo se anticipa hostil para el futuro presidente, sea Sergio Massa (Unión por la Patria) o Javier Milei (La Libertad Avanza). En efecto, si bien el candidato presidencial oficialista sorprendió con su triunfo, el bloque del Frente de Todos sufrirá una fuerte regresión con la próxima renovación parlamentaria -perderá 11 escaños- y, con una bancada de 107 miembros, quedará más lejos de alcanzar los 129 diputados que marca el quorum.

Aun así, la bancada de Unión por la Patria podrá seguir ostentando su condición de primera minoría en la Cámara baja. Un logro no menor que le permitirá dominar todas las comisiones parlamentarias y preservar para sí la presidencia del cuerpo si Massa resulta electo en la segunda vuelta electoral de noviembre próximo.

El bloque de La Libertad Avanza, por su parte, experimentará un fuerte crecimiento a partir del 10 de diciembre: de sus actuales 3 representantes pasará a contar con una tropa de 39 legisladores. Se entronizará así como la tercera fuerza en la Cámara baja aunque representará apenas el 15% del total de los miembros de la Cámara baja: una base por demás exigua en términos de gobernabilidad.

La bancada de Juntos por el Cambio, en tanto, continuará como segunda minoría en la Cámara baja. Sin embargo, debido a la mala performance electoral de la coalición opositora en casi todos los distritos del país -salvo la ciudad de Buenos Aires-, el actual interbloque perderá nada menos que 23 escaños y quedará con 94 miembros. Esto se explica porque la principal coalición opositora cayó derrotada aun en aquellas provincias en las que hoy gobierna -Mendoza, Jujuy y Corrientes- como también en aquéllas adonde triunfó en las elecciones a gobernador, entre ellas Chaco, San Luis, Santa Fe y Chubut.

A raíz de esta paliza electoral, difícilmente esta bancada pueda mantener su unidad a partir del 10 de diciembre; todo indica que las esquirlas de la derrota de la candidata presidencial Patricia Bullrich terminarán por romper la ya frágil alianza.

El inesperado triunfo de Massa en las elecciones de ayer redundó en una cosecha de diputados mayor a la esperada. El bloque de Unión por la Patria ponía en juego 68 bancas en total y renovó 56. El candidato oficialista ganó en más de la mitad de los distritos del país (13 en total), aunque fue en Buenos Aires donde marcó la diferencia; de las 19 bancas a renovar, retuvo 16. Además, logró revertir los magros resultados que obtuvo en las primarias en varias provincias, entre ellas Jujuy, La Rioja, Salta, Tierra del Fuego y Tucumán.

Milei, por su parte, se impuso en ocho distritos, aunque su mejor performance en términos legislativos la obtuvo en aquellos de mayor población, como la ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza, territorios donde hasta ahora se imponía Juntos por el Cambio.

Entretanto, la bancada de izquierda mantendrá su actual composición de cuatro representantes, mientras que los bloques provinciales y otras fuerzas menores sumarán, en total, unas 18 bancas.

En este estado de situación, todo indica que el futuro presidente, sea Massa o Milei, enfrentará un escenario legislativo más fragmentado: de la actual composición integrada por dos grandes coaliciones dominantes y, en el medio, un pequeño mosaico de fuerzas minoritarias, emergerá a partir del 10 de diciembre hemiciclo en el que solo una bancada -el Frente de Todos- apenas superará el centenar de integrantes mientras que las restantes quedarán en franca minoría.

En este contexto, Massa se presenta como el candidato con mejores chances de lograr acuerdos en la futura Cámara de Diputados. No solo porque conoce el paño -fue presidente del cuerpo durante casi cuatro años- sino porque, además, supo articular en ese tiempo buena relación con distintas fuerzas políticas, entre las que se cuenta la izquierda, los provinciales y un sector del radicalismo. Son los mismos sectores a los que ahora apela para ganar el ballotage y esbozar la gobernabilidad futura en caso de ganar las elecciones presidenciales. (contexto)

   

COMPARTIR:

Comentarios