Juampy Ayala: Una madre. Nueve años de ausencia, dolor y un grito desgarrador clamando justicia

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Desde el 27 de julio Raquel Báez fue repasando a través de posteos en su Facebook el camino más triste que una madre puede transitar: día tras día recordó cómo se dieron los hechos que derivaron en la trágica muerte de Juampy, su hijo, de tan solo 18 años aquel 3 de agosto de 2011.

Pasaron 9 años pero la memoria sigue intacta, desgarran sus palabras, los detalles que son precisos, el castigo constante de preguntarse (a veces hasta sentir culpa) porque no se dio cuenta de que en cada molestia que decía sentir, Juampy  iba perdiendo un poco la vida.

Una madre que pide justicia, que reclama, que sigue ahogada en recuerdos y llanto. Que transcurre sus días con la carga más pesada, esa que es casi imposible de soportar: la ausencia de un hijo.

En contacto con La Voz Digital Raquel pide que lo recordemos. Que hablemos un poco de cómo está la causa. Porque ella, y es entendible, está bloqueada.

LA CARTA A LAS MADRES DEL DOLOR ESCRITA POR RAQUEL:

Raquel ha recorrido los medios y ha tomado contacto con todos los que desde algún lugar pueden contribuir a aplacar  la inmensa necesidad de que se haga justicia. Así llego a escribir, pocos meses después de la muerte de su hijo, una carta a las Madres del Dolor:

“Ante la posibilidad de tener un contacto personal con Usted, he escrito esta carta para hacerle saber lo que me pasa. Probablemente mi nombre Raquel Báez de la Ciudad de Formosa no le diga nada porque no soy una política importante ni una famosa actriz, ni un personaje mediático de la televisión. Soy sencillamente una madre de barrio como muchas otras de este bendito país. Y ante la remota posibilidad de que haya leído u oído sobre el caso de mi hijo Juan Pablo Ayala de 18 años que ha fallecido absurda e injustamente el 3 de agosto de 2011, les quiero contar además que ese mismo día salí a la calle acompañada por sus amigos y mis familiares a pedir Justicia públicamente”

“Han sido  meses de NO poder llorar por él, porque me han quitado ese derecho, obligándome a salir a la calle a clamar exigiendo públicamente Justicia. Si Ud. Se puede imaginar siquiera todo este tiempo sin mi amado hijo tratando de consolar a sus 4 hermanos y a mí misma. Todos los días le pido que venga a mis sueños, que por un momento pueda tenerlo nuevamente, escuchar su voz, mirar su mirada, abrazarlo, si por un momento pudiera volver el tiempo atrás; tal vez Ud. no tenga idea de dolor del que le hablo. Han sido 5 meses de bronca porque la Clínica sigue funcionando, los médicos que lo atendieron siguen trabajando lo más campantes y además pensar que los centros de salud DEBEN CURAR, BREGAR POR LA VIDA y no echarle la culpa al muerto por lo ocurrido. Yo creía haberlo vivido todo, yo creía que ya no había nada en la vida que me podía sorprender o causar tanto dolor pero indudablemente estaba equivocada”

Quizás, cuando se quedó sin palabras, quebrada como lo sigue estando hoy, Raquel decidió transcribir otra misiva: la escrita por su hermana, tía de Juampy. Y se hizo eco de sus palabras.

“Juampy como le decían sus amigos, empezó con dolores abdominales (dolor de panza) la mañana del miércoles 27 de julio de 2011, mi hermana lo llevó al médico y a las 20 horas  de ese mismo día fue operado de apendicitis. Acá es importante aclarar que TODOS en mi familia estábamos tranquilos porque muchos de nosotros ya hemos sido operado de apendicitis y mi hermana, la mamá de Juampy, que tiene ahora 4 hijos, está acostumbrada a lidiar con los problemitas de salud de sus hijos. Yo me operé hace casi 30 años SIN NINGUN TIPO DE INCONVENIENTES y así toda mi familia”

“Según el Dr. Gabriel Molina (el cirujano que lo operó) todo había salido BIEN; a las 24 horas. aproximadamente comenzó con fiebre y dolores, los cuales no cesaron hasta el último minuto de su vida. Estuvo internado los días miércoles 27 (fue operado la primera vez), el jueves 28, viernes 29, sábado 30, domingo 31, el lunes 1 de agosto cuando los médicos volvieron después del fin de semana fue dado de ALTA (estuvo unos minutos en su casa e inmediatamente lo tuvieron que llevar nuevamente a la Clínica porque «volaba» de fiebre y se retorcía de dolor). El lunes 1 de agosto, después de que regresaron a la Clínica, luego de unos estudios le informaron a mi hermana que tenía pus y líquido en el abdomen que lo tenían que volver a operar. Le programaron la cirugía para el día siguiente, el martes 2 de agosto a las 11 horas”

“En la siesta del día 3 de agosto, día del fallecimiento, estaba muy mal. Los médicos convocaron a mi hermana para comunicarle que tenía que llevarlo a otro centro de salud rápidamente. Ella tardó unos pocos minutos para ir hasta el Hospital de Alta Complejidad para gestionar una cama, volvió inmediatamente a la Clínica y encontró a Juan en terapia intensiva, gravísimo, «lleno de tubos, NO podía CREER». Bajaron la camilla “volando”, lo pusieron rápidamente en la ambulancia y cuando llegó al Hospital de Alta Complejidad, falleció. «Llegó azul, no se pudo hacer más nada»

Falleció en la tarde del 3 de agosto de 2011. Nosotros, su familia, suponemos que los médicos que lo atendieron algunos eran ignorantes, les faltaba experiencia o estaban practicando. Otros fueron irresponsables no le dieron importancia, otros cometieron errores al medicar/diagnosticar, otros no hicieron nada y cuando vieron que se les moría, lo derivaron a otra parte, suponemos que fue para que no se les muriera ahí (en la Clínica).

Suponemos que Juan falleció de una infección general que recorrió su cuerpo. No hace falta ser médico para darse cuenta de la IRRESPONSABILIDAD, LA NEGLIGENCIA, LA FALTA DE RESPETO HACIA LA VIDA, LA IMPERICIA, LA IGNORANCIA, LA COBARDIA (cuando Juan se moría lo sacan de la Clínica para que NO se les muera UNO MAS, todos saben que NO es el único caso -Mabel Olazar de 18 años, en marzo de 2012 se conocerá la sentencia).

Hoy, nos sorprende la cantidad de personas, no solo de Formosa Capital, sino de toda la Provincia que se acercan para contarnos, para compartir su dolor o para pedir asesoramiento!. Porque ellos oportunamente, por desconocimiento o porque ante tamaño golpe no reaccionaron para hacer la denuncia.

LA CAUSA HOY:

El caso de Juan Pablo Ayala se encuentra en Secretaria de Recursos del Superior Tribunal de Justicia para resolver el recurso de casación planteado por la querella, contra el sobreseimiento dictado en favor de los médicos. El último movimiento es que por la pandemia no se va a hacer oral, sino que se corrió traslado a la defensa y luego pasaran a resolver por parte los miembros del STJ.

Una madre y un grito de justicia que hace nueve años la mantiene en pie, aunque cada 27 de julio empieza a recordar y se derrumba. Porque aunque recorra una y otra vez ese camino, sabe que al final, ya no podrá volver a abrazar a su hijo.

 

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