“Es una reunión familiar”: la escueta respuesta de Bibolini que hizo estallar las redes por la cuarentena con privilegios

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Uno de los médicos que forma parte del Consejo de Atención Integral a la Emergencia COVID 19 fue “escrachado” en las redes sociales en un asado con amigos y le llovieron las críticas. “Son familia” se excusó el médico y la inconsistencia de la respuesta encendió aún más el enojo de los internautas.

En la imagen se ve al médico infectólogo, Julián Bibolini, disfrutando de un asado con amigos, lo cual en tiempos normales no hubiera sido nada más que eso. Pero hace seis meses que la vida de la mayoría de los formoseños no es normal por las imposiciones dentro de la cuarentena por el coronavirus.

Las redes sociales estallaron en críticas hacia uno de los médicos que forma parte de nada menos que del Consejo Integral a la Emergencia COVID 19 y que todos los días avala con su presencia cuanta restricción se imponga por parte del gobierno de Gildo Insfrán.

Las reuniones entre amigos e inclusive de las familias están restringidas por el propio Consejo y tienen horario estricto de cumplimiento, caso contrario actúa la policía con el formulario de contravenciones a mano ni bien bajan del patrullero.

Según se puede deducir de la imagen subida el día sábado por uno de los participantes del asado, la reunión se realizó por la noche, fuera del horario permitido y no se trataba de familiares del médico sino de amigos.

altaltAún así y con la evidencia explotándole en el rostro, a la pregunta de un periodista local, Bibolini respondió de manera escueta que se trataba de una reunión familiar cuando como dice el Ministro González, “En Formosa somos pocos y nos conocemos mucho”.

Aún así y con los formoseños como rehenes de pautas de conducta, muchas veces irracionales, no hubo contravencionales para el miembro del Consejo y sus amigos, no hubo intervención policíal, no hubo una causa por la violación del artículo 205 del Código Penal. No hubo censura por la actitud asumida por parte de sus pares, tan exigentes para con 640 mil formoseños.

Pero lo que resulta hasta infantil en la falta de responsabilidad de aquellos que la exigen en lo demás, es solo una gota más que termina rebalsando el vaso de la paciencia de los formoseños que ven atónitos además, como una ex concejal organiza un evento con salto en alto, cuando la actividad deportiva está prohibida y los gimnasios se van fundiendo de a uno sin asistencia del estado.

Como las fiestas privadas en las que la policía interviene nunca ven las fiestas organizadas en quintas, (como la de este fin de semana en Villa del Carmen) con familiares directos del poder, o con hijos de intendentes celebrando cumpleaños o hijas de funcionarios con festejos de quince años.

Lo que ha agotado la paciencia de los formoseños no solo es el encierro interminable para cuidarse del COVID 19 sino lo miles de comprovincianos exiliados y sin poder regresar, el trato de delincuentes a quienes por desesperación ingresan por donde pueden, mientras la casta política entra y sale de la provincia, haciendo cuarentena en un hotel VIP o si lo desea en su casa.

Y tantas otras situaciones en donde los privilegios de la casta política resultan peor que el encierro. Por eso la torpeza de organizar un asado y sacarse fotos violando normas que el resto de los formoseños respeta, no es grave por el hecho en si sino por la grosera vista gorda de aquellos que son inflexibles con el resto de los 640 mil formoseños y que no les importa perder credibilidad a velocidad luz por sus actitudes.

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