River goleó a Alianza Lima: las miradas estaban en Lux pero las luces de la llevó De la Cruz.

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A los ’14, Matías Suárez abrió el marcador y, a los ’53, Martínez Quarta estiró la ventaja. Ya en los últimos segundos del encuentro, Nicolás de la Cruz culmino la goleada. Así, el último campeón consiguió su primera victoria en esta edición de la Copa Libertadores

Volvió el campeón: River goleó por 4 a 0 a Alianza Lima y encaminó el pase a octavos de la Copa Libertadores después de tres empates consecutivos. En un partido en el que las miradas estaban puestas en Germán “Poroto” Lux, quien tenía el desafío de reemplazar al siempre confiable Franco Armani, el que se llevó los flashes fue Nicolás de la Cruz.

El primer tiempo de arquero fue casi el de un espectador porque las dos veces que patearon al arco lo peruanos la pelota se fue por arriba y por un costado del palo. Luego sus intervenciones fueron sin peso porque tuvieron que ver con pases atrás en dos ocasiones y un pelotazo que acabó en el área grande sin peligro.

Desde sus pies salieron tres pases cortos a los laterales y uno largo cuando lo apretaron. Fueron 45 minutos sin trabajo y bien protegido por la defensa.

En el segundo tiempo su actividad fue aún menor porque ni al arco le patearon y las cuatro veces que intervino fue por pases atrás de sus compañeros o pelotas perdidas de los peruanos. Que se haya quedado con el córner final fue todo un dato.

¿Cómo jugó el resto del equipo?
Gonzalo Montiel cerró su sector donde lo atacaron poco y nada y fue muy criterioso al pasar al ataque y culminar las jugadas ofensivas. Casi hace un golazo en un tiro de media distancia.

Lucas Martínez Quarta sigue afirmándose en la dupla central y el gol de cabeza lo ayuda. Le dio tranquilidad al equipo con ese frentazo en el segundo tiempo, lo mismo pasó ante Newell’s este semestre. En la parte de la marca no tuvo problemas.

Javier Pinola como siempre jugó con seriedad, firmeza, concentración y sin dejar nada librado al azar. Ante un rival débil no se relajó y hasta cuando hubo que raspar lo hizo y terminó amonestado.

Fabrizio Angileri bien en el retroceso y para marcar pero a la hora de pasar al ataque y terminar las jugadas falló. Todos los centros fueron inapropiados y sin destino seguro a un compañero.

Nicolás De la Cruz tuvo un arranque excelente con velocidad en las primeras dos llegadas que se diluyeron y en la tercera dejó a Suárez para que haga el gol. Fue pura confianza y se convirtió en el mejor del equipo y la figura de la cancha, por protagonismo. El tercero de River le tocó a él y fue un poema con un disparo precioso.

Bruno Zucculini hizo bien su trabajo y en el medio ganó casi todas las divididas. Cuando tuvo que pasar a zona ofensiva se nubló en algunos pases verticales.

Enzo Pérez fue el gestor de todo el ordenamiento de lo únicos de los ataques, por su pie pasó todo el juego del equipo cuando la bola salió desde abajo limpia y con espacios.

Ignacio Fernández fue impreciso en el primer tiempo y eso lo sintió el equipo, no pudo salir de esa irregularidad. Todo el desgaste que hace corriendo a veces le quita claridad en el pase final para habilitar a un delantero.

Lucas Pratto en el penal se le fue muy arriba, pateó mal, pero en el juego de equipo está siempre y colabora y genera espacios pero esta vez se quedó sin situaciones de gol.

Matías Suárez la primera que tocó enganchó y la mandó a la red con una eficacia bárbara como la que mantiene desde que debutó. Luego el resto del partido fue dejando la sensación que cuando la toca algo va a pasar en el equipo.

Rafael Borré y Julián Alvarez entraron con el partido definido y ninguno de los dos pudo entrar en ritmo como para estar presentes en el tercero.

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